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Cómo quitar manchas difíciles (Macbeth)

Afiche Macbeth

En poco más de un mes comienza otra temporada de las transmisiones de ópera en vivo desde el Met y me gustaría -hasta donde se pueda, que después no cumplo y quedo mal- ir publicando posts sobre las óperas de las que todavía no haya escrito. Y que me provoquen algo, claro, que no tengo patrocinio y esto no es un trabajo. CUESTA trabajo pero eso no es lo mismo, a nadie le importa y tampoco estoy aquí para quejarme, porque para eso está Twitter. Bueno, en resumen: que hoy escribiré algo sobre la primera emisión de la temporada 2014-2015 de las transmisiones del MET y resulta que es “Macbeth” de Verdi, y como se habrán dado cuenta -o no, es igual- Verdi es uno de mis compositores favoritos. Pero no se preocupen: este va a ser un post relativamente corto porque el argumento es archiconocido, así que avancemos confiados. Solo un dato antes del argumento: según el sitio de internet Operabase, Macbeth está entre las 30 óperas más representadas del mundo así que si todavía no la conocen esta será una buena ocasión de darle una mirada.

La ópera da inicio con un grupo de brujas -sin alusiones personales, ojo- diciendo que Macbeth será barón de Cawdor y futuro rey, y anunciando también que Banquo será el fundador de un linaje de reyes. Y allí comienza el problema, como veremos en un rato. En eso aparecen unos mensajeros del rey Duncan nombrando efectivamente a Macbeth barón de Cawdor, que las brujas de antes eran buenas y no como estas de ahora que solo vaticinan matrimonios entre participantes de realities…

Vemos ahora a Lady Macbeth leyendo una carta de su esposo en la que este le cuenta lo de las brujas y el reinado, y ella entonces decide “apoyar” a su cosit… digo… marido -dejemos fuera las referencias a la política local- para que acceda al trono. Por una de esas casualidades tan útiles en el teatro y la ópera, resulta que el rey Duncan va a pasar la noche en el castillo de los Macbeth y ella, claro, está organizando todo para matarlo. Entonces una seguidilla de hechos bochornosos (lo siento, me gusta la frase) desemboca en el asesinato del rey a manos primero de Macbeth “impulsado” por su esposa y luego de ella misma quien se encarga de rematar el asunto -nunca mejor usada la palabra- pero inculpando a los guardias dormidos a quienes mancha con la sangre real. Sin embargo -y favoreciendo el hilo argumental- Macduff descubre el crimen.

Ya para el segundo acto tenemos a Macbeth como rey, pero anda preocupado con el asunto este de que será Banquo y no él quien funde una dinastía real, como dijeron las brujas, así que, muy en el humor de la época, decide que hará matar a Banquo y a su hijo cuando tengan la mala idea de aparecerse en el banquete. Así pues, matan a Banquo senior, pero junior (Fleanzio de nombre) logra escaparse. Macbeth se ausenta del banquete para que le cuenten lo que pasó y cuando regresa ve sentado en su sitio al fantasma de Banquo, con lo que le da un patatús y se pone a gritarle como loco al fantasma, con lo que el resto de los invitados creen que efectivamente se ha vuelto loco y claro, el banquete termina mal. No por el asesinato, no; eso es menor… por el rey gritando como loco… quién puede comer así, habrase visto…

En el tercer acto -les dije que sería breve- Macbeth ha ido a la cueva a hablar con las brujas y ellas le dicen que se cuide de Macduff, que no se preocupe porque ningún hombre nacido de mujer puede hacerle daño y que nada le pasará hasta que el bosque de Birnam marche contra él. Mhmmm… me huele a truco… Sin embargo las simpáticas brujas le muestran a Macbeth el fantasma de Banquo y a sus ocho descendientes, futuros reyes de Escocia, con lo que a Macbeth le regresa el papatús, se desmaya y luego despierta en el castillo.

Hagamos un aparte aquí para explicar que existen dos versiones de la ópera y que en la segunda Verdi agregó arias y modificó el final del tercer y cuarto actos y que es esa la versión que suele representarse actualmente. Sigamos.

Mac en el castillo, recuperado de su desmayo, está resuelto a reafirmar su autoridad; en eso regresa Lady Macbeth y entre los dos deciden matar a Fleanzio y a TODA la familia de Macduff. Ya que estamos por qué no asegurarse…

En el cuarto acto vemos el bosque de Birnam y a Macduff que está decidido a vengar el asesinato de su esposa e hijos, a quien se les unen Malcolm -que pasaba por allí-, Fleanzio y el ejército inglés. En mi opinión la alianza con el ejército es la parte importante pero yo qué sé. Malcolm -el que pasaba por allí- ordena a cada soldado que corte y lleve una rama del bosque de Birnam cuando ataquen a Macbeth. Esas ideas locas…

Mientrastanto en el castillo vemos a Lady Macbeth sonámbula tratando de quitarse unas manchas de sangre de las manos. Tremenda aria, digámoslo ya.

De vuelta en la batalla vemos que Macbeth se entera que un ejército se aproxima pero él permanece tranquilo pues recuerda la profecía de las bruj… ¡UN MOMENTO! ¡LOS SOLDADOS LLEVAN RAMAS! ¡EL BOSQUE ESTÁ MARCHANDO! Uy… ya se jod…

En la versión original Macduff persigue a Macbeth y lucha cuerpo a cuerpo con él y este cae herido. Entonces Macduff le confiesa al futuro rey muerto que él no “nació” de mujer sino que lo “sacaron”. Pero si es lo más normal del mundo hablar de esas cosas en pleno combate; hasta me imagino el diálogo:

Mac(beth).- ¡Au! ¡Oye! ¿Me has matado o me parece?
Mac(duff).- Ah sí… sorry… me olvidé de contarte una cosita…
beth.- Apúrate, habla, que ya te veo borroso… *trata de tapar la herida con un dedo; salen cincomil litros de sangre*
duff.- Nada… cosas de mi nacimiento. Resulta que mi mami nunca alcanzó diez de dilatación…
beth.- ¿No? ¿Ni por inducción con oxitocina?
duff.- No, el seguro que teníamos no cubría eso. Además faltan siglos para que inventen las hormonas sintéticas.
beth.- Ah, es verdad… Igual hazme recordar que te pase el número de mi broker para que cambies de plan de asistencia médica por si tu esposa y tú deciden tener otro hijo.
duff.- Pero si mataste a mi esposa…
beth.- Bueno, disculpa, me dejé llevar… Es igual, creo que no paso de esta… ¿Me vas a terminar de contar o me muero nomás?
duff.- Ah, sí. Bueno, que como no “coronaba” (badum tsss)…
beth.- ¬¬
duff.- Lo siento… Nada, que nací por cesárea.
beth.- ¡Maldito César Augusto!…
duff.- ¿Quién? Macbeth… Mac… uy…

¿Ven? Un diálogo cualquiera.

Lo cierto es que con diálogo y todo Macbeth se da tiempo para darse cuenta que hizo mal en confiar en las profecías del infierno antes de morir, luego de lo cual Macduff es proclamado nuevo rey.

Y asi termina Macbeth. Recontra trágica ópera, a pesar de la impresión que este post pueda haber causado.

Vamos con unos enlaces a los principales pasajes.

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Aquí la obertura.

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María Callas canta “Vieni t’affretta, Or tutti sorgete…” cuando se decide a hacer matar al rey.

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Lo mismo por Anna Netrebko.

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Una parte de la escena del banquete.

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Al inicio del tercer acto, la música de la danza de las brujas.

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Del tercer acto Franco Vassallo canta “Vada in fiamme e in polve cada”.

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Aquí S. Verret y P. Cappuccilli cantan “Ora di morte e di vendetta”.

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Maria Callas, en la escena del sonambulismo, canta “Una macchia è qui tuttora”.

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Del final de la ópera, cuando Macbeth canta “Mal per me”.

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Para terminar pongamos el enlace a la ópera completa, en una versión del Teatro alla Scala.

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Y eso es todo. Como siempre les digo, para sugerencias de otros pasajes, comentarios sobre el post o cualquier otra cosa pueden escribirme aquí o en mi cuenta de Twitter donde me pueden encontrar como Malfitan0.

También les digo siempre que pueden leer los otros posts de este blog (ya lleva bastante tiempo) y todo comenzó así.

Por mi parte los dejo, que me han contado que hay un fantasma que está parado en la esquina escuchando ópera.

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Pavo a la canasta (Falstaff)

Afiche Falstaff

Sí, sí, felices fiestas. Listo. Vamos a lo nuestro.

Este vendría a ser el primer post que escribo en el tercer año (sí tercero) de “Parado en la esquina…” y me parece que tenía que ser sobre Verdi.  Porque me gusta y por lo de los doscientos años de su nacimiento;  y ya que es sobre Verdi pues que sea sobre Falstaff ya que el próximo sábado la voy a ver en la transmisión del MET. Para el tercer año y comenzando con este trataré de publicar un post para cada transmisión del MET. Trataré dije, no reclamen si al final no puedo, que la voluntad es una cosa y la vida es otra.

Sobre Falstaff hay muchísima información en la web así que no hace falta que me extienda. Solo diré que está basada en dos obras de teatro de William Shakespeare (“Enrique IV” y “Las alegres comadres de Windsor”), que fue la última obra compuesta por Verdi y que aunque no es tan popular como otras del autor también la ponen mucho. Hasta ahí llego. ¿Vamos con el argumento?

Todo ocurre en Windsor, durante el reinado de Enrique IV.

Sir John Falstaff es un viejo gordo (así, sin asco) que estando en  una taberna entrega a sus dos criados, Bardolfo y Pistola, dos cartas para que las entreguen a dos bellas damas (iba a cambiar la estructura y decir “sendas cartas” pero no soy periodista). Decía, dos cartas a dos bellas damas, pero además casadas y ricas: Alice Ford y Meg Page. En estas cartas, que además son iguales, Falstaff declara su amor incondicional, pero es claro que lo que le importa es el dinero de los maridos. Los criados alegan ser honorables y se niegan a llevar las cartas, entonces Sir John las envía mediante un paje y reclama a sus criados por su supuesto honor mientras los echa de su vista y de su servicio.
Ahora estamos en el jardín de los Ford, donde Alice y Meg están juntas (porque son amigas), han recibido las idénticas cartas y se burlan de Falstaff  y junto con Quickly, la sirvienta (sospechoso nombre para una sirvienta) y Nanetta, la hija de Alice, enamorada de Fenton pero comprometida con el doctor Cajus por su padre (esto lo desarrollamos después) deciden jugarle una pasada al gordo del título para que ya no le queden ganas de hacerse el galán.
Por otro lado el señor Ford y el doctor Cajus se han enterado de las intenciones de Falstaff a través de los criados despedidos de este último (nunca te enemistes con un criado ni con el mozo de un restaurante) y han decidido vengarse. Aquí comienza el enredo: las mujeres le piden a la señora Quickly que invite a Falstaff a un encuentro con Alice mientras que Bardolfo y Pistola acuerdan presentar a Falstaff con el señor Ford bajo una falsa identidad. Todo esto sucede antes, durante y/o después de un breve encuentro de amor (cantado, claro, es ópera) entre Nanetta y Fenton.

Otra vez en la taberna vemos a los criados, que están ahora del lado de Ford, fingiendo pedir perdón a su amo Sir John, mientras vemos a la señora Quickly quien viene a decirle a Falstaff que la señora Ford leyó la carta y que lo espera en casa a una hora en que su marido no está. También le dice que la señora Page está interesada y que ninguna de ambas sabe de la carta de la otra, con lo que Falstaff se cree un galanazo.
Cuando la Quickly se va llega Ford haciéndose pasar por el señor Fontana y ofreciéndole dinero para que seduzca a la señora Ford (su propia esposa, no se mareen) porque si accede a los requerimientos de Falstaff también lo hará a los suyos. Retorcidito todo. Hola Shakespeare.
Sir John acepta, por la plata y porque según él la Ford ya estaba enamorada, entonces le dice a “Fontana” que en media hora, cuando el marido se vaya, la tendrá.  Fontana/Ford se muere de celos, comienza a dudar de su esposa y decide irrumpir llegado el momento en su propia casa para sorprender a los amantes disfrazado de Otelo. Mentira,  esa es otra ópera de Verdi también basada en una obra de Shakespeare.
En el salón de los Ford las tres mujeres traman su estrategia y le aseguran además a Nanetta  que no se casará con Cajus como quiere su padre. Llega Falstaff que trata de seducir a Alice con cuentos de su juventud y de pronto la criada anuncia la llegada del señor Ford. Falstaff, muerto de miedo y “ayudado” por las mujeres, se esconde en una canasta que a tal uso había sido preparada. Fenton (que por ahí andaba) y Nanetta aprovechan el tumulto y se esconden para besarse. Ford escucha el beso, cree que es Falstaff con su esposa y descubre a su hija (mhhmmm… sácale a Ford una cita con Freud) ordena a Fenton irse y continúa con la búsqueda. Las mujeres entonces mandan tirar desde la ventana la canasta a una zanja entre las risas de todos.

El tercer acto comienza con Falstaff quejándose de su suerte y bebiendo mientras que Alice le explica a su marido la verdad de lo ocurrido y todos traman una última broma contra Sir John. Quickly le hace creer que todo fue culpa de los criados y lo convence de tener una segunda cita, a medianoche en un parque, pero le dice que debe ir disfrazado de cazador. Por otro lado sabemos que Nanetta, también parte de la broma, irá disfrazada de reina de las hadas, y su padre, aprovechando la confusión, tratará de casarla con el doctor Cajus a quien le dice cómo debe ir disfrazado; pero esto es oído por la señora Quickly (ninguna duda ya sobre su apellido) quien le avisa a Nanetta lo que tratan de hacer.
Ya es medianoche y bajo la luz de la luna vemos a Fenton llegar al lugar de la cita cantando de amor. Las mujeres, que también han llegado, le dicen que debe disfrazarse de monje y que así lograrán burlar el plan de Ford de casar a Nanetta con Cajus.
Falstaff está expectante por su supuesto encuentro con la señora Ford, pero todos los habitantes del pueblo, disfrazados de elfos y hadas, lo rodean y lo atormentan para que confiese; Sir John descubre en el tumulto a su sirviente Bardolfo y entiende que todo ha sido otro engaño pero reconoce que se lo merecía.
El señor Ford anuncia que se aprovechará la ocasión para celebrar una boda (ya sabemos cuál) y aparece una segunda pareja (no sabemos cuál) para también casarse. Resulta que Bardolfo está vestido con el mismo disfraz de Nanetta y entonces el doctor Cajus se ha casado con Bardolfo (unión civil, digamos) y Nanetta con Fenton. Ford finalmente da su consentimiento al matrimonio de su hija e invita a todos a una cena. ¿Y Falstaff? Bueno, Falstaff está contento con no haber sido el único engañado y, claro, canta.

Linda comedia. Funcionó con Shakespeare y funciona aquí. Verdi debió componer más comedias. En fin.

¡Ah! Si te estás preguntando qué fue de la pareja Cajus-Bardolfo vas a tener que ver la ópera completa 😉

Ahora pongamos algunos enlaces, como siempre:

Aquí está “L’onore! Ladri!” del primer acto en una grabación de 1921 con el barítono Titta Ruffo como Falstaff:

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Del segundo acto Falstaff canta“Va’ vecchio John” con Ruggiero Raimondi:

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Ford todavía en el segundo acto canta “È sogno o realtà?”:

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Alice canta “Gaie comari di Windsor”:

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Acá en una versión para la televisión de 1978, las mujeres tramando su estrategia:

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“Quando ero paggio del duca di Norfolk” le dice Falstaff a Alice. Canta Giuseppe Taddei, año 1956:

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Un joven Juan Diego Flórez representa a Fenton cantando “Dal labbro il canto estasiato vola” en el tercer acto:

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Nanetta canta “Sul fil d’un soffio etesio”(Eva Liebau) disfrazada de reina de las hadas:

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Para terminar pondré el cierre de la ópera, “Tutto nel mondo è burla”, en una gala que se hizo en el 2001 para el centenario del fallecimiento de Verdi. Canta un elencazo, véanlo:

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Bonus track.  La ópera completa en un montaje que cuenta con Ambrogio Maestri, Roberto Frontali, Juan Diego Flórez y otros, dirigida por Riccardo Muti:

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Hay mucho, mucho más, pero como ejemplo queda.

Ya saben que si quieren comentar, compartir o pedir algo pueden hacerlo por aquí mismo o buscándome en Twitter como @Malfitan0 y si quieren leer todas las entradas de este blog desde el comienzo pueden comenzar por aquí.

Mientras tanto yo seguiré esperando  a la reina de las hadas aquí, parado en la esquina escuchando ópera.

Ahí no, lascivo moro… (Otelo)

Afiche Otelo de Verdi

Conocí a Otelo en un viaje que hice a Chipre en busca de agua pura. Ok, no. Vamos de nuevo. Conocí “Otelo” como todo el mundo, en el colegio, pero más a fondo cuando leí las obras completas de Shakespeare. Esas las leí cuando estudiaba actuación en la escuela de arte dramático. Entré a la escuela de arte dramático, luego de muchas vueltas, porque en el colegio habíamos hecho un montaje de “La Traviata” y eso encendió algunas luces. “La Traviata” es, como todos saben, una ópera de Verdi. Verdi compuso “Otelo”. Ahora entiendo todo: la ópera me gusta desde que viajé a Chipre en busca de agua pura. Ok, no; algo no cierra. En fin, sigamos.

“Otelo” fue una de las últimas óperas compuestas por Verdi luego de algunos años de retiro y se estrenó a fines del siglo XIX siendo a la fecha la octava obra más representada de este compositor, quien a su vez es el compositor más representado. Para más información, ya saben, pueden consultar Wikipedia y si quieren estadísticas precisas de representaciones, óperas y compositores vayan a Operabase.

La ópera se basa fielmente –hasta donde se puede- en la obra de Shakespeare, en la que todo se mueve por el amor, los celos y la sed de venganza. Claro, la sed; por eso me fui a Chipre en busca de… Mejor vamos con un corto resumen del argumento porque este sí que lo conocen todos, ¿verdad?

Otelo es un oficial moro quien ejerce como gobernador de Chipre bajo las órdenes del dux de Venecia. Está casado con Desdémona quien lo ama verdaderamente. De Desdémona, a su vez, está enamorado Roderigo, un caballero veneciano que frecuenta la casa. De esto se va a aprovechar Yago, el alférez de Otelo, para vengarse de su jefe, porque considera injusto que haya nombrado a Cassio y no a él como capitán de la armada.
Ok. Ya están presentados los personajes principales y sus relaciones. Ahora desarrollemos un poco.

En una taberna, celebrando la victoria sobre los turcos, Yago propone un brindis por Otelo y Desdémona, Cassio inicialmente no bebe pero luego y ante la insistencia de Yago termina por emborracharse. Cuando lo vienen a buscar para que comience su guardia está tan ebrio que no puede tenerse en pie y Yago comenta malamente que es así todas las noches. Roderigo se burla del estado de Cassio, este lo amenaza con la espada, Montano, el exgobernador de Chipre, trata de detenerlo y termina herido. Cuando Otelo pide explicaciones de lo sucedido Cassio no atina a defenderse y Yago (el buenazo de Yago) se hace el desentendido. Ante esto y viendo a Montano herido Otelo degrada a Cassio, quien ya no será más capitán. Todos se retiran menos Otelo y Desdémona quienes se besan y vuelven al castillo.

Yago, el mejor amigo del mundo, le dice a Cassio que hable con Desdémona y le pida que interceda ante Otelo para regresarle la capitanía. Cassio conversa con Desdémona y esto es visto desde lejos por Otelo, entoces Yago le hace creer que ellos están teniendo un romance. Otelo no quiere aceptarlo y le pide pruebas de la traición de su esposa.
Desdémona trata de hablar sobre Cassio a Otelo pero este le dice que en otro momento, que le duele la cabeza (ah… mira… la vieja excusa…) ella le pone un pañuelo en la cabeza, uno que él le había regalado, pero Otelo lo rechaza y lo arroja al suelo. La criada de Desdémona, Emilia,  recoge el pañuelo, Yago se lo pide, Emilia lo manda a pasear y éste se lo quita a la fuerza. Todo un caballero… Otelo está cada vez más convencido de la infidelidad de su esposa y Yago le dice que una vez escuchó a Cassio mencionarla en sueños y que además  lo vio llevar un pañuelo de ella, un pañuelo que describe precisamente como el que Otelo acaba de arrojar al suelo. Otelo, quien cada vez más “abriga la sospecha de que el lascivo moro se ha insinuado en su lecho” jura vengarse.

Luego Desdémona se acerca a Otelo para insistir con la petición y él le dice que le sigue doliendo la cabeza y que le ponga el pañuelo. Ella le pone uno diferente y él le exige que sea el otro, el regalo. Ella le dice que lo ha perdido, insiste con el pedido, Otelo insiste con el pañuelo y claro… termina diciéndole que duda de su fidelidad. (¿por un pañuelo? ¿en serio?)
Por si fuera poco Yago conversa con Cassio –mientras Otelo se oculta para escuchar- y le pregunta por otra mujer, Cassio cuenta orgulloso sus aventuras románticas y Otelo que no escucha otra cosa que la que sus celos le dictan cree que habla de Desdémona. Como estocada final durante la conversación Yago muestra el pañuelo de Desdémona para que Otelo lo vea y “confirme” sus sospechas. A este punto Otelo ha decidido estrangular a Desdémona en la cama.
Llega el embajador de Venecia y es recibido por todos pero observa la ausencia de Cassio y se le explica que ha sido removido del cargo. Desdémona, que allí estaba, dice que tal vez pronto Cassio vuelva a ser el capitán y que ella tiene gran afecto por él. Otelo ya no puede más de celos, la golpea y la llama demonio. Luego lee una carta en la que el Dux le informa que debe regresar a Venecia y que Cassio será el nuevo gobernador y claro, más leña al fuego. Yago convence a Otelo que esa es la noche para ejecutar la venganza y también a Roderigo, diciéndole que si quiere evitar que Desdémona se marche debe matar a Cassio.

Desdémona duerme en su habitación y vemos a Otelo entrar con una espada. Besa a su esposa y con eso la despierta. Le pregunta si ha rezado y le dice que debe matarla porque le ha sido infiel con Cassio. Ella le dice que tenga piedad y que mande llamar a Cassio para aclararlo todo. Otelo le dice que ya es tarde, que Cassio está muerto y la estrangula. Llega Emilia diciendo que Cassio ha matado a Roderigo, Desdémona dice que ha sido acusada injustamente y muere. Emilia llama asesino a Otelo quien se defiende diciendo que Yago le había entregado pruebas. Llegan Yago, el embajador de Venecia y Cassio (todo el mundo entra a todos lados en las óperas, ¿se fijaron?) finalmente todos van aclarando cómo sucedieron las cosas y desmantelando las mentiras ensambladas por Yago quien en otro acto de caballerosidad se escapa corriendo espada en mano.
A este punto Otelo termina de darse cuenta del error cometido y con una daga se apuñala, se arrastra hasta donde yace Desdémona y la besa, (¿ahora la besas? ¿ahora?). Finalmente muere.

Bueno, eso. La historia es la de Shakespeare. Ahora la música, que de esto se trata el blog.

“Gia nella notte densa” dúo de Otello y Desdémona del final del primer acto.  Plácido Domingo y Kiri Te Kanawa en esta versión.

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El mismo dúo por Franco Corelli & Teresa Żylis-Gara.

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Aria de Yago del segundo acto “Credo in un dio crudel”. Canta Bryn Terfel (barítono).

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También del segundo acto “Dove guardi splendono raggi” .

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Otelo se lamenta de su destino en “Dio! mi potevi scagliar tutti i mali” del tercer acto. Canta Lauri Volpi.

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Renata Tebaldi canta “A terra si!, nel livido fango, del final del tercer acto.

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“Ave Maria” cantada por Renee Fleming. Cuarto acto.

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La misma pieza por María Callas.

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Cuando Otelo se dirige a matar a Desdémona, hacia el final del cuarto acto: “Diceste Questa Sera Le Vostre Preci?”.  Domingo y Te Kanawa otra vez.

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“Niun mi tema” final de la ópera, Otelo se quita la vida. Canta Mario del Monaco.

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Misma pieza por Plácido Domingo en el ‘96

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Creo que con esto tenemos bastante, pero si se les ocurre alguna pieza que falte no tienen más que pedirla y la sumamos.

Como siempre si quieren leer más comiencen acá y si quieren comentar, aportar o pedir escriban aquí mismo o búsquenme como @Malfitan0 en Twitter.

Si  ven a Yago, que todavía debe estar corriendo, lo golpean en mi nombre. Yo voy a estar vigilando aquí, parado en la esquina escuchando ópera.

Gilda: “Fuiste” (Rigoletto)

A veces, cuando converso con alguien que dice que no sabe de ópera y que nunca ha escuchado ni conoce arias, suelo hacerle -y ganarle- una apuesta. Le digo que estoy seguro que me puede cantar por lo menos cuatro compases del aria más conocida de una de las óperas más famosas de Verdi. Cuando me acepta la apuesta, comienzo yo a cantarle “La donna è…” y mientras él termina los cuatro compases (a veces ocho) de esa aria, ya está sacando la billetera para pagar su apuesta. Yo siempre me junto con gente honorable.

Rigoletto es una ópera divertida, sensual y trágica, con arias y dúos muy potentes, pero dejemos eso hasta aquí. Yo prefiero sólo exponer y que tú opines. Acá va el argumento.

Durante una fiesta en su palacio, el duque de Mantua cuenta y canta sobre su vida de placer y sobre una pueblerina que conoció en la iglesia, mientras intenta seducir a una condesa en presencia de su marido. Rigoletto, que es el bufón del palacio, se burla de los cornudos y uno de ellos que clama venganza ante el duque es hecho arrestar y en ese momento lanza una maldición a Rigoletto. Preocupado por la maldición Rigoletto regresa a su casa y en el camino conoce a Sparafucile, un asesino a sueldo que le ofrece sus servicios. Ya en casa el bufón se encuentra con Gilda, su hija, quien vive escondida, pero que los cortesanos creen la amante de Rigoletto. Cuando este se va, Gilda confiesa que en la iglesia ha conocido a un hombre de quien está enamorada. Es el duque, pero ella no lo sabe. Esta confesión es escuchada por el duque, quien mediante sobornos entra a la casa de Gilda y le miente sobre su identidad, diciéndole que se llama Gualtier Maldè, mientras se juran eterno amor.
Por otro lado los cortesanos planean secuestrar a la supuesta amante de Rigoletto, quien sin saber a quién van a secuestrar les ofrece su ayuda para luego notar su error y lamentarse. Ya en el palacio los cortesanos le entregan al duque el botín de su rapto y él se da cuenta de que se trata de la hija de Rigoletto. Luego de discusiones y burlas en el palacio, el bufón se encuentra con su hija quien le confiesa lo que había estado ocurriendo con ese hombre en la iglesia y que ahora ya sabe que se trata del duque. Rigoletto, entonces, jura vengarse.  Se pone de acuerdo con Sparafucile para que asesine al duque a cambio de dinero luego de demostrarle a Gilda que se trata de un mal tipo. Es así que la hermana de Sparafucile se deja seducir por el duque mientras Gilda, escondida, observa. Rigoletto le pide a su hija que se escape de la ciudad disfrazada de hombre, pero esta escucha a la hermana de Sparafucile pidiéndole al asesino que en lugar de matar al duque mate al bufón. El honesto asesino le dice que no puede asesinar a un cliente pero le ofrece matar en su lugar a cualquier hombre que aparezca si lo hace antes de la medianoche. Gilda decide sacrificarse por el duque ya que aún lo ama, y vestida de mendigo se deja matar. Luego Rigoletto le entrega al asesino el dinero a cambio del saco donde supuestamente yace el duque. Cuando está por arrojarlo al río para desaparecer la evidencia escucha a lo lejos la voz del duque cantando, abre el saco y descubre a su hija agonizante quien le dice que está feliz por haber salvado a su amado y muere mientras Rigoletto recuerda la maldición de la que fue objeto.

Ahora te dejo enlaces a algunos de los fragmentos más representativos de la ópera.

Aquí Pavarotti canta “Questa o quella” (Esta o aquella) en una versión para el cine. Una puesta bastante curiosa, digamos…

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Esta es otra versión fílmica de la misma pieza. Mucho más sensual, como para callar a los que dicen que los cantantes de ópera son malos actores. Aquí está muy claro cuando el duque seduce a la esposa del conde de Ceprano en su presencia.

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Rigoletto canta “Pari siamo” (Somos parecidos) luego de haber conocido al asesino Sparafucile. En esta versión haciendo  de Rigoletto, un rol para barítono, está Placido Domingo.

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Dúo “Figlia! Mio padre!” (Hija! Padre) entre Rigoletto y Gilda.

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El aria de Gilda “Gualtier Maldè! Caro nome…” (Gualtier Maldè! Nombre querido…) cantada por María Callas.

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Luciano Pavarotti como el duque de Mantua canta “La donna è mobile” (La mujer es voluble).

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Hay muchos más enlaces a otras versiones de estos y otros fragmentos de “Rigoletto”, pero creo que para presentarla es suficiente. Además no quiero quitarte el placer de estar parado en la esquina escuchando ópera.

(Por otro lado, si quieres leer en orden lo que he publicado hasta ahora comienza por acá, y puedes dejar un comentario aquí mismo o vía Twitter en la cuenta @Malfitan0)

Imágenes paganas (Nabucco)

Y salió el tercero. Como dije en el segundo, si es la primera (badum psss…) vez que entras te recomiendo que leas esto para entender de qué va. Si ya entraste antes tal vez te esté interesando el tema o seas ese tipo que vi el viernes, con unos audífonos y cara de estar pasándola bien.

Hoy me meto con “Nabucco” de Verdi. Ya sabes, para datos precisos busca en Internet, esto es para comenzar, no más. ¿Por qué “Nabucco”? La verdad que casi exclusivamente por cariño. Solo los conocedores serios (o sea yo no) se acuerdan de más de dos o tres arias de esta ópera. Lo que todos conocemos es el coro de los esclavos, que si eres italiano o descendiente, lo sientes casi como si fuera el himno nacional. Tiene que ver con la historia de la reunificación de Italia, pero no soy yo quién ni es acá donde te vas a enterar, porque no es el tema. Con respecto al coro (después va el enlace) sí quiero contar que de tan conocido que es lo canté en un coro en el que participaba. Ojo, antes que digas nada, en ese coro también cantábamos Beatles, Les Luthiers y Chabuca Granda, así que como vez, a la hora de cantar, la ópera es como cualquier otro tipo de música. Creo que es por eso que estoy incluyendo ahora “Nabucco” en este listado: porque siempre sirvió para acercar la ópera a todos. Por eso.

Este es el resumen del argumento:

Los babilonios asedian Jerusalén y los hebreos toman como rehén a Fenena, la hija de Nabucco, rey babilonio, la que está enamorada de Ismael, sobrino del rey hebreo. Abigail, otra hija de Nabucco, quien también está enamorada de Ismael, le promete a este que a cambio de su amor salvará al pueblo hebreo. Sin embargo los hebreos son derrotados y su templo es saqueado.
Luego Abigail se entera que no es hija de Nabucco y que Fenena -su rival por el amor de Ismael- será regenta. Abigail, impulsada por el Gran Sacerdote, trata de destronar a Nabucco y comienzan las intrigas de palacio mientras el rey se debilita y va perdiendo la razón.
Abigail asume el poder, manda matar a Fenena y encarcela a Nabucco, y los hebreos, mientras hacen trabajos forzados, piensan en su patria (aquí viene el corazo). Finalmente Nabucco se recupera y junto con un grupo de soldados fieles impide la ejecución de Fenena, libera a los hebreos y destruye los ídolos paganos. Abigail, buscando redimirse, pide perdón a todos, invoca al dios de los hebreos, toma veneno y muere.

¿Truculenta? Sí, pero no más que algunas películas que comprarías en un DVD pirata para no aburrirte un sábado en la tarde. Como dije antes, igual puedes disfrutar de la música sin conocer el argumento de la ópera, pero siempre ayuda.

Estos son algunos momentos musicalmente importantes (para mí) de la ópera:

Este es un trío -musical, tranquilos…- entre Abigail, Ismael y Fenena en el primer acto. Se llama “Io t’amava”

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Esta es un aria que canta Abigail en el inicio del segundo acto. “Ben io t’invenni”

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Aquí tenemos  un aria de Zacarías, el Gran Sacerdote, en el segundo acto. “Tu sul labbro”

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El coro de los esclavos, del tercer acto, cantado por el coro del Metropolitan Opera House. “Va pensiero”

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Y con esta pieza Abigail cierra la ópera. “Su me… morente… esanime…”

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No es, para mí, la ópera más fácil de escuchar ni la más bonita, pero forma parte de la historia  de la música y en cierto modo de la historia de mucha gente, y estoy seguro que la podría encontrar en el iPod de alguien que ahora está, en alguna parte del mundo, parado en la esquina escuchando ópera.

(Si quieres comentar algo puedes hacerlo aquí mismo, o puedes buscarme en Twitter como @Malfitan0 )

Violeta vive la vida loca (La Traviata)

Este es el segundo post en “Parado…”. Si es la primera vez que entras te sugiero que leas antes el primer post para que sepas de qué se trata. Si estás regresando me alegra, porque significa que algo te dejó la primera visita. Aunque sea la curiosidad de ver si se podía escribir tan mal dos veces seguidas. Tranquilo, no te voy a defraudar.

Hoy te voy a sugerir “La Traviata” de Verdi. La primera vez que escuché algo de esta ópera fue a través de una telenovela que cuando era chico veían en mi casa. No recuerdo qué novela era, pero como cortina, al comenzar, usaban la obertura del primer acto (después te la presento). Tampoco recuerdo cómo llegué a saber que eso era la obertura de una ópera porque en mi casa nadie era conocedor; en fin. Varios años después, cuando estaba en quinto de secundaria, mi promoción quiso montar un espectáculo pro fondos, y decidieron hacer una versión de  “La Traviata” como ópera rock, y yo me encargué de operar parte del sistema de luces. Ahí se me pegaron un par de arias. Ahora estarás pensando “¿Y a mí qué me importa dónde escuchó este tipo ‘La Traviata’?”. Obviamente no te importa, pero me sirve como ejemplo para insistir en que hay varias formas de acercarse a la ópera y no tienes que ir al Teatro Municipal ni al cine UVK para ver la transmisión vía satélite desde el MET de Nueva York.

Comencemos como la vez pasada con un resumen del argumento. Violeta, que está gravemente enferma, da una fiesta en su casa a la que acuden varios amigos y conoce a Alfredo quien le declara su amor. Tiempo después, mientras ellos ya vivían juntos en las afueras de París, Alfredo tiene que hacer un viaje, y su padre, Giorgio, se presenta ante Violeta para pedirle que abandone a su hijo por el bien de su familia. Ella finalmente acepta abandonarlo, sin decirle a Alfredo las razones, y este jura vengarse. Cierta vez que se encuentran en una recepción ella finge estar enamorada de un Barón y Alfredo que se siente traicionado hace escarnio de ella. Luego se entera de la verdad y queda destruido.
Tiempo después visita a Violeta, quien está cada vez más enferma, para pedirle perdón y solicitarle que vuelvan a vivir juntos. Ella, a punto de morir, le entrega como recuerdo un medallón para que se lo dé a la próxima mujer de la que se enamore ya que ella estaría mirándolos desde el cielo. Hecho esto, Violeta muere.

Como ves, una ópera muy intensa y sin un final feliz pero con una música extraordinaria que ahora te presento. Algunas piezas son muy conocidas, recuerda que hasta en una telenovela la usaron.

Esta es la obertura del primer acto, una de las piezas más conocidas.

Esta es la escena del brindis (“Libiamo”). Va con subtítulos en español en este caso.

Aquí está Violeta cantando “Follie!”. En la descripción del propio video hay una breve explicación.

Esta es la escena donde el padre de Alfredo le pide a Violeta que se vaya y abandone a su hijo por el bien de la familia. No está con subtítulos en español, pero es fácil conseguir otras versiones de la misma escena.

Aquí el final de la ópera, cuando Violeta le entrega a Alfredo el medallón y luego muere.

 

Para cerrar: la ópera, como todo lo demás, no siempre tiene un final feliz, pero también, como todo lo demás, puede tener momentos extraordinarios de vez en cuando, y esos son los que yo escojo cuando quiero estar parado en la esquina escuchando ópera.

El primero

Sí, otro blog de ópera. Cuando se me ocurrió pensé escribir algo ligero, lleno de humor y referencias inteligentes y que fuera interesante leer. No lo conseguí y salió esto. En todo caso, ya que estamos, déjame que te explique qué es “Parado en la esquina”. No quiero escribir artículos eruditos explicando la ópera; de esos ya hay y seguro no me saldría bien.  Tampoco me interesa exponer por qué a mí me gusta la ópera; eso a nadie le importa.  Lo que quiero es explicar por qué a ti podría gustarte la ópera si la escuchas sin prejuicios y si sacas de tu mente los típicos argumentos en contra que siempre se esgrimen.

En este primer post quiero, al mismo tiempo, explicar los porqués a favor de la ópera y te sugiero una primera obra para escuchar. Los siguientes posts, si regresas, –si los publico– ya serán solo una sugerencia de qué escuchar con algunos datos sueltos. Ojo con eso: algunos datos sueltos, porque para biografías, bibliografías y catálogos están Google, Wikipedia y Youtube, y si estás leyendo esto seguro sabrás buscar en Internet. Seguro.

Comencemos entonces.  Lo primero que se dice en contra de la ópera es que sus argumentos son muy complicados y que son difíciles de seguir. Veamos: ¿te gustan las series? ¿Viste la primera temporada de “Game of Thrones”? A lo mejor leíste la novela. Bueno, más difícil es seguir el hilo narrativo de GoT que el de cualquier ópera. Ah, no ves esa serie.  Ok, ¿viste alguna vez “Al fondo hay sitio”? Hay más personajes y más enredos y equívocos en una hora de AFHS que en una ópera. Pongamos como ejemplo la ópera que quiero presentar hoy, “Las bodas de Fígaro” de Mozart. Ya sabes: para datos exactos de la ópera o el autor usa Google. En resumen el argumento de LBDF es este:

Fígaro se quiere casar con Susana. El jefe de ambos, el Conde Almaviva, reclama el derecho de pernada. Algunos están del lado del Conde y en contra de Fígaro y traman venganzas. Por otro lado la Condesa está a favor de Fígaro y Susana porque quiere recuperar a su esposo. Luego los hechos dan un giro sorprendente y disfraces, broches y cartas de por medio todo finalmente se resuelve.

(Al final publico un enlace del argumento completo muy bien resumido y que me demoré treinta segundos en encontrar en Internet).

Como ves el argumento no es ni más complicado ni muy diferente al de cualquier cosa que hayas leído o visto en los últimos tiempos, así que punto para la ópera.

Otro argumento que escuché varias veces es el que dice “la ópera está en idiomas que no entiendo”. Bien, yo no hablo ruso y escuché a Tatú. No me gustó pero las escuché. No hablo alemán y escucho Faun. No hablo islandés y escucho Sigur Ros. ¿Sigo? No hablo ese idioma inventado del Adiemus de Karl Jenkins y también lo escucho. Con esto quiero decir que no hace falta entender cada palabra que dicen para disfrutar de la música. Y tenemos una ventaja. Es muy fácil conseguir traducciones o resúmenes de cada pieza importante de una ópera; incluso hay en Youtube muchos videos que ya vienen subtitulados, y luego de haber entendido una vez de qué trata cada pieza no hace falta volver a pensar en ello. Solo disfruta. Por ejemplo acá tienes a Fígaro cantando con ironía “Se vuol ballare”.

También escuché alguna vez “no me gusta la ópera porque es toda sobre épocas antiguas con vestuarios antiguos”. Primero diré que puedes disfrutar de la ópera sin pensar en los vestuarios ni las épocas porque no hace falta que veas la ópera, basta que la escuches. Pero por otro lado podría decirte que así como vas al cine a ver películas de época y eso no te molesta tanto, igual que en el cine, donde hay adaptaciones modernas de obras clásicas (se me ocurre Romeo + Juliet con L. Dicaprio), también hay montajes de ópera localizados en tiempos modernos. Fíjate en este video de “Cinque, dieci, venti, trenta…” donde incluso podríamos hablar de un montaje minimalista, si también te molesta la escenografía y la utilería.

Algunos dicen esto: “no escucho ópera porque no conozco a los cantantes” ¿Sabes qué? Yo tampoco. Por lo menos no a la gran mayoría. Salvo algunos que conozco porque todos los conocen y otros porque algún amigo que sabe más me los recomendó, la mayoría son cantantes desconocidos para mí. Que eso no te asuste. Esa pose de “Ah… tal cantante en tal rol es magnífico…” o “La única versión que me gusta es la de…” déjasela a los que dicen que saben mucho de ópera. La verdad es que se puede disfrutar de la música sin conocer a ningún cantante. En este video te aseguro que no vas a conocer a las cantantes pero la música sigue siendo buena (y si conoces a alguna de ellas coméntalo).

Esos son los principales argumentos que escuché contra la ópera. Hay otros, pero menos importantes.  Lo que quería era demostrar –ojalá– que la mayoría de los argumentos son preconceptos que, si los dejas de lado, vas a poder disfrutar de la ópera tanto como de cualquier otro tipo de música. Después decide, podrá gustarte o no, o gustarte más o menos, pero date la oportunidad de ser tú el que decida. A lo mejor terminas parado en la esquina escuchando ópera.

Links adicionales:

Argumento dividido en actos de “Las bodas de Fígaro

Otro cantante en “Se vuol ballare” (para comparar)