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Una rosa es un jabalí es un planeta (La púrpura de la rosa).

La púrpura de la rosa

Hace días tuve una brillante idea. Digamos mejor: hace días salí de mi estándar y tuve una brillante idea. Luego de leer unos tuits de @Grace_B74  sobre uno de sus temas preferidos (sabe mucho de música y tiene -y los muestra, jeje- muchos cds) se me ocurrió que podía pedirle que se explayara sobre ese tema aquí en “Parado…”. Claro: una cosa era pedir y otra que acepte, pero se ve que este pequeño blog tiene suerte porque aceptó, así que ahora tendremos la oportunidad de leer y escuchar juntos sobre la primera ópera latinoamericana. Entonces sin más vueltas los dejo con Gabriela y su

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Venus y Adonis en la Lima virreinal

Tengo el honor de haber sido invitada a pararme en la esquina con ustedes para compartir música y, como me encanta este blog, no me ha quedado más remedio que aceptar la propuesta (aunque bien podría haber usado el mismo argumento para negarme).

No soy experta, así que simplemente voy  a contarles algo acerca de un tema que me interesa, me gusta mucho y del que se habla poco: la música del período barroco en Latinoamérica. Y como en esta esquina se escucha ópera, les hablaré de la primera que se hizo en estas tierras: La Púrpura de la Rosa, de Tomás de Torrejón y Velasco.

Permítanme repasar un poco la historia en torno a la ópera que nos ocupa.

Torrejón llegó al Perú el año 1667 como parte del séquito de don Pedro de Castro Andrade, conde de Lemos. En 1676 fue designado  maestro de Capilla de la catedral de Lima, cargo que mantuvo por más de cincuenta años. Tomás de Torrejón y Velasco es considerado uno de los músicos más destacados de la América de fines del siglo XVII.

A Torrejón le fue comisionada por el Virrey Melchor de Portocarrero y Laso de la Vega, conde de la Monclova, la creación de una ópera con motivo de la celebración del cumpleaños 18 y primer año de reinado de Felipe V. El texto elegido fue nada más y nada menos que “La Púrpura de la Rosa”, de Pedro Calderón de la Barca, escrito el año 1659.  Los entendidos en el Siglo de Oro de la literatura española, coinciden en que el poema de la Púrpura es una obra importantísima que, además, fue concebida para ser musicalizada.

 (Pueden ver el original de Calderón aquí http://www.cervantesvirtual.com/controladores/busqueda_facet.php?q=la+purpura+de+la+rosa )

La primera vez que se le puso música a tan magno libreto, lo hizo el célebre compositor español Juan Hidalgo en 1660. Esa música está perdida y solo quedan registros de su presentación con motivo de la boda de Luis XIV y la infanta María Teresa.

La música de La Púrpura de la Rosa presentada en el palacio virreinal de Lima el año 1701 se encontró, aunque incompleta, a principios de los años cuarenta y se conserva en la Biblioteca Nacional. También hay que decir que se ha hecho más de una transcripción de la partitura siguiendo criterios históricos, todas a cargo de especialistas en música latinoamericana del período.

La Púrpura de la Rosa es una ópera peruana, pero no acerca del Perú. En un solo acto cuenta la historia mitológica del amor entre Venus y Adonis, el cual despierta los terribles celos de Marte quien, a su vez, provoca la muerte del joven  por medio de un invencible jabalí. La sangre del enamorado riega un jardín de rosas blancas que se tornan púrpura. Finalmente Júpiter, conmovido, otorga a Venus y Adonis la gracia de perpetuar su amor convertidos en estrellas fulgurantes.

La ópera cuenta con 17 personajes entre dioses, semidioses, ninfas y figuras alegóricas como el miedo, el desengaño, la ira, etc. Una loa, una especie de prólogo en homenaje a Felipe V, primer rey Borbón, da inicio a la obra. Esta es la única parte del texto de Calderón que difiere absolutamente del original y su autor es anónimo.

 Loa (Andrew Lawrence-King)

 En la primera escena, las ninfas de Venus piden socorro al ser atacadas por un jabalí. Venus, diosa y heroína, decide enfrentarlo pero Adonis, cazador y galante, hiere al animal. Amor a primera vista que, a pesar de serlo, no se concreta, ya que Adonis cuenta que su destino es morir por culpa del amor y por eso se burla y no cree en él. Deja, entonces, a Venus encandilada y se marcha siguiendo al animal herido.

En la segunda escena, Marte siente los lamentos de Venus y reiterándole su amor le saca en cara que ha dejado a su ejército para atenderla, pero suspicaz, quiere conocer el motivo de su lamento. Ella no dice nada para proteger a Adonis de la ira del dios, entonces éste trata de jalarle la lengua a las ninfas. Libia abre la bocota y se arma la grande. Belona, hermana de Marte, baja de los cielos para llevarlo de vuelta con las tropas que lo necesitan. Eso únicamente retrasa los planes que el guerrero ya había gestado.

Los personajes bufos de esta ópera aparecen en la tercera escena, Chato y su esposa Celfa. Ellos, como siempre, discuten a cerca del amor pero Chato se ha enterado de que su mujer se entiende con un Dragón de Marte y quiere aclarar las cosas y, cómo no, vengarse.

Cuarta escena, Venus triste, desconsolada y torturada por el amor, descubre a Adonis dormido junto a una peña y es dejada por sus ninfas para que se quede a solas con su amado. Ella pide a Amor (Cupido) que la ayude con este tema del romance que no se concreta y así, además, se vengaría del desdén. Amor, entonces, dispara sus flechas y ya sabemos lo que pasa cuando el gordito alado entra en acción.

Pero entrada la quinta escena, Marte, que ha resultado vencedor en su batalla, es aclamado por su hermana y sus tropas y sin poder más,  le confiesa a Belona a cerca de sus celos y sus planes de venganza contra Adonis. El Amor, que los estaba espiando, es descubierto por Belona pero logra escapar y entra en la gruta del Desengaño. Marte y su escudero Dragón entran también y se topan con Temor, Sospecha, Envidia e Ira. En ese momento, el Desengaño  muestra en su espejo a los enamorados juntos en las campiñas de Chipre. Marte hace temblar la tierra con su furia.

En la sexta escena, Venus y Adonis conversan enamoradísimos a cerca del amor cuando este mismo aparece y los alerta  del peligro que corren. Para protegerse, Venus envenena las aguas del Letero y la Estigia que, volviéndose turbulentas, confunden la razón de Marte.

Belona decide vengar a su hermano y pide a la furia Megera que convierta al jabalí en invencible para que mate a Adonis.

Mientras tanto, Marte ata a Celfa y Chato a un árbol para que digan dónde se esconde Adonis, pero estos callan y el dios los deja en manos de Dragón que ante la mirada divertida de Chato, embiste a Celfa. (Sí, pues, en mitología también se cuecen habas.)

Y aquí llega nuestro final de telenovela. Venus y sus ninfas entran en escena y ven al pobre Adonis sangrante y agonizando. El sufrimiento de Venus es tal que Júpiter, conmovido por este amor, decide elevar a Venus como estrella y colocar a Adonis a su lado. El Amor ha vencido a los celos y brillará por siempre en el firmamento.

 

La Púrpura de la Rosa no solo tiene un enorme valor para la historia de la música en el Perú, sino que cuenta con melodías hermosas propias de la ópera barroca española, que aunque fue una escuela que en América duró muy poco, estaba cargada de rasgos muy particulares en sus arias, coros, recitativos, bufonería y danzas populares. Muy pronto en España, el mismo Felipe V, impondría la moda del estilo italiano, que al Perú llegó con Roque Ceruti. Pero eso es parte de otra historia.

Existen cuatro grabaciones de las que tengo conocimiento de La Púrpura de la Rosa que varían en su interpretación de las partituras y contienen pasajes agregados según las diferentes reconstrucciones. La primera es de 1990, bajo la batuta de René Clemencic en el sello Nuova Era. La segunda, es de Andrew Lawrence King en Deutsche Harmonia Mundi, del año 1999 . La tercera pertenece a Gabriel Garrido en el sello K617 y es también de 1999. La última fue realizada por Syntagma Musicum de la Universidad de Chile en el 2000; lamentablemente, no he tenido la oportunidad de escucharla.

He tratado de encontrar piezas que correspondan a las cuatro grabaciones para que las escuchen, las disfruten y elijan cuál les gusta más. Pero dado el poco material disponible, solo puedo compartir esta vez versiones de Garrido y Lawrence-King. Espero que les guste.

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Belona y el ejército saludan a Marte

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Celfa y Chato conversan

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Salen las ninfas dejando solos a los enamorados

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El amor haciendo su trabajo

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Venus encuentra a Adonis malherido

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Final

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Aquí pueden oír completa la versión de Andrew Lawrence King

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Y bueno, si llegaron hasta aquí, es porque no los aburrí  y el tema les ha interesado. Anímense a escuchar la música que se hizo en el Perú barroco, hay cosas hermosas y sorprendentes.

Yo me despido con el último verso de Calderón:

 

“A pesar de los celos,

sus triunfos logre

el Amor, colocados

Venus y Adonis;

y reciban ufanas,

y eternas gocen,

las estrellas su estrella,

su flor las flores”

 

Gabriela

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¿Ya ven? Tremendo post, y estoy seguro que muchos ni sabíamos de esta ópera y nos la estábamos perdiendo. Gracias Gabriela.

Ya saben lo que siempre digo: para comentar, pedir, participar o lo que quieran pueden hacerlo aquí mismo o buscarme como @Malfitan0 en Twitter. Y si quieren saber más de este blog (si no entraron antes) pueden comenzar a leer esto.

Ahora los dejo a ver a quién más me encuentro parado en la esquina escuchando ópera.