Algunas son más iguales que otras. (Così fan tutte)

 

Acá de nuevo, de entrecasa. Ya se fueron las visitas (@MargheritaCaro1 y @Danielagreda), ya regresé de mi tour triunfal por España y ahora me pongo las pantuflas, el pijama y enciendo la pipa para escribir otra vez. Todo mentira. Primero porque no fumo y segundo porque estoy escribiendo sentado en un café y me mirarían raro si estuviera con pantuflas. Ya me miran raro porque escribo con bolígrafo sobre un cuaderno, qué no sería si lo hiciera enfundado en un pijama.

Hoy volvemos a Mozart, en su tercera ópera con el mismo libretista; más datos en Wikipedia, pero te adelanto que las otras dos óperas también las tratamos aquí, así que si quieres puedes revisar las anteriores entradas. Me refiero a “Così fan tutte”, una divertida ópera en dos actos llena de piezas dedicadas a conjuntos. Eso ya lo verás en los enlaces, por ahora vamos con el argumento:

La acción transcurre en una Nápoles del siglo XVIII. Digo “una Nápoles” porque la versión del libretista y del propio Mozart es bastante folletinesca y muy poco napolitana, pero por allí no quiero ir.
En un café vemos a dos amigos, Ferrando y Guglielmo, quienes comentan orgullosos que sus respectivas novias, Dorabella y Fiordiligi, les serán siempre fieles. Se suma a la conversación Don Alfonso que por un premio de cien cequíes -al cambio actual son como yoquesecuántos dólares-  les apuesta que ellas dos y todas las mujeres son igualmente infieles y asegura poder demostrarlo en un solo día. Los ingenuos enamorados aceptan la apuesta, para lo cual fingirán haber sido llamados a la guerra, volverán disfrazados y tratarán de conquistar a la novia del otro. Hay gente que lo hace sin disfraz y sin simular guerras pero bueno, esto es una ópera. Sigamos. Vemos a las dos chicas -hermanas ellas- quienes están alabando las virtudes de sus novios (no precisamente esas, por lo menos no delante de los nobles espectadores que asisten a la ópera) y en eso llega Alfonso y les cuenta las malas nuevas -lo de la guerra, no sobre los espectadores en la platea, que en esta ópera no rompemos la cuarta pared-. Luego llegan los muchachos, se despiden de las mozas y vemos el barco alejarse mientras ellas quedan desconsoladas y Alfonso se regodea pensando en el dinero que ganará con la apuesta.

Más adelante vemos a las hermanas en su habitación mientras Despina, su doncella, al saber lo que sucede, les recomienda conseguir nuevos amantes en reemplazo de los que están en la guerra, ya que -según ella- los soldados siempre son infieles. Alfonso teme que la taimada Despina reconozca a los caballeros y eche a perder la apuesta, entonces la soborna para contar con su colaboración. No es el primer caso en el que vemos a una criada ser insobornablemente fiel a su amo. A su amo el dinero, quiero decir.
Llegan los novios disfrazados de albaneses bigotudos (un saludo a nuestros lectores de Albania, que son legión) y tratan de conquistar a las chicas, sin embargo no tienen éxito. Me inclino a creer que por causa de los bigotes.
Más adelante, mientras las hermanas lamentan su mala suerte en el jardín, Despina le pide a Alfonso permitirle hacerse cargo del plan de seducción. Llegan los “albaneses” amenazando con envenenarse si no se les permite cortejar a las hermanas, ante lo cual Alfonso intenta calmarlos pero ellos igualmente beben el veneno y se desmayan. Acto seguido se presenta un médico -Despina, como ya se habrán imaginado- quien con un gigantesco imán marca Acme (bueno, no, pero bien podría ser) los revive. Ellos, simulando una suerte de alucinación, exigen que las diosas que ven ante sus ojos -que no son otras que las desconcertadas hermanas- los honren con un beso. Las jóvenes se niegan pero Alfonso y el doctor travestido les sugieren tenazmente hacerlo.

Ya en el dormitorio de las hermanas, Despina les aconseja que accedan a galanteo de los bigotudos. Cuando esta se retira, Dorabella le confiesa a Fiordiligi que se siente tentada, y concuerdan en que un simple flirteo no tiene nada de malo y las ayudará a pasar el tiempo mientras llegan sus verdaderos amados. Tssss… Ahora por mucho menos que eso se arma un talk show con invitados, panelistas y que pase el desgraciado…
Entonces tenemos los pares ordenados así: Dorabella con Guglielmo y Fiordiligi con Ferrando. La verdad es que Dorabella no se resiste mucho al galanteo y termina por entregarle al albanés… un medallón con el retrato de Ferrando (ingenuota ella entregando la prueba del delito). Ferrando en cambio no tiene tanto éxito con Fiordiligi y termina por enojarse cuando descubre que el medallón con su retrato está en manos del amante. Guglielmo en un primer momento acompaña en su dolor a Ferrando, para luego ponerse en plan de macho alfa uno ya que su novia le sigue siendo fiel.
De regreso en la habitación Dorabella admite ante Fiordiligi su “indiscreción” y la hermana, enojada, pretende ponerse en marcha para seguir al ejército y encontrarse con su amado. Sin embargo, antes de poder salir de la casa, llega Ferrando quien sigue cortejándola para finalmente alcanzar su objetivo. Guglielmo entonces se aflige y sufre las burlas de Ferrando así como antes él se había burlado; aparece Alfonso, ganador de la apuesta, pidiéndoles que las perdonen porque “así hacen todas” y finalmente los amigos admiten su derrota.
Siguiendo con el engaño vemos una doble boda entre las hermanas y sus novios albaneses, boda oficiada por Despina disfrazada de notario -obviamente- cuando de pronto a lo lejos suena una marcha y Alfonso confirma el regreso de los oficiales. Los de los bigotes corren, supuestamente a esconderse, para regresar vestidos con sus ropas de oficiales y encontrarse con sus amadas. Alfonso les muestra el contrato matrimonial, lo leen, se enfadan y se retiran, para volver luego vestidos esta vez mitad de albaneses y mitad de oficiales; el notario se muestra como Despina y las hermanas terminan por entender que fueron engañadas. Finalmente todo se perdona bajo la premisa de que se deben tomar las cosas por el lado bueno. Incluso las infidelidades. Después de todo “todas son iguales”.

Pongamos algunos enlaces para borrar esta perturbadora imagen:

Este es el quinteto “Sento, oh Dio, che questo piede…” cuando los oficiales les dicen a las muchachas, en combinación con Alfonso, que deben partir a la guerra:

———

Alfonso y las dos hermanas cantan “Soave sia il vento” mientras el barco se aleja, en un montaje contemporáneo:

———

Cecilia Bartoli, como Despina, canta “In uomini, in soldati…” mientras aconseja a sus amas que se consigan unos amantes mientras sus novios están en la guerra:

———

La misma aria pero con la soprano Danielle de Niese en el rol de Despina:

———

Acá las hermanas con los albaneses del bigote tratando de convencerlas y luego ellos con Alfonso:

———

Esta es el aria “Come scoglio” cuando Fiordiligi manifiesta que siempre será fiel. Aquí canta también Cecilia Bartoli, quien siendo mezzosoprano accede a roles de soprano gracias a su amplio registro:

———

Aquí cuando las chicas deciden finalmente pasar el rato con los albaneses mientras dure la guerra:

———

Dorabella y Guglielmo cantan “Il cuore vi dono”:

———

Elina Garanca como Dorabella canta “È amore un ladroncello”cuando le confiesa a Fiordiligi su “tropezón”:

———

Aquí Fiordiligi cae finalmente en los brazos de Ferrando (interpretado por Luigi Alva):

———

Para terminar, la escena final, del matrimonio y el descubrimiento del engaño:

———

¿Ya saben lo que viene ahora? Exacto: la parte en la que les digo que para comunicarse conmigo lo hagan mediante este blog o buscándome en Twitter como @Malfitan0 y que si quieren leer todas las entradas comiencen por acá.

Yo por el momento los dejo y me voy a casa, no vaya a ser que un albanés esté parado en la esquina escuchando ópera.

Anuncios

Publicado el 25 de mayo de 2012 en Ópera y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Je, je, je… Imagina que, en lugar de ser éste un comentario escrito, lo es sonoro, y ya desde el principio escucha un aplauso: ¡¡plas, plas, plas, plas!!… Si me gusta tu estilo, querido amigo, no es sólo por el buen humor que le echas, sino por la variedad y calidad de registros que tienes al escribir. Y, por encima de todo, gran habilidad para clarificar argumentos que son un tanto complejos de seguir. Pero contigo da gusto.

    En resumen y en mi modesta opinión, éste es otro de tus grandes artículos. ¡Bravo, maestro! Un beso enorme.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: