Archivos Mensuales: noviembre 2011

Imágenes paganas (Nabucco)

Y salió el tercero. Como dije en el segundo, si es la primera (badum psss…) vez que entras te recomiendo que leas esto para entender de qué va. Si ya entraste antes tal vez te esté interesando el tema o seas ese tipo que vi el viernes, con unos audífonos y cara de estar pasándola bien.

Hoy me meto con “Nabucco” de Verdi. Ya sabes, para datos precisos busca en Internet, esto es para comenzar, no más. ¿Por qué “Nabucco”? La verdad que casi exclusivamente por cariño. Solo los conocedores serios (o sea yo no) se acuerdan de más de dos o tres arias de esta ópera. Lo que todos conocemos es el coro de los esclavos, que si eres italiano o descendiente, lo sientes casi como si fuera el himno nacional. Tiene que ver con la historia de la reunificación de Italia, pero no soy yo quién ni es acá donde te vas a enterar, porque no es el tema. Con respecto al coro (después va el enlace) sí quiero contar que de tan conocido que es lo canté en un coro en el que participaba. Ojo, antes que digas nada, en ese coro también cantábamos Beatles, Les Luthiers y Chabuca Granda, así que como vez, a la hora de cantar, la ópera es como cualquier otro tipo de música. Creo que es por eso que estoy incluyendo ahora “Nabucco” en este listado: porque siempre sirvió para acercar la ópera a todos. Por eso.

Este es el resumen del argumento:

Los babilonios asedian Jerusalén y los hebreos toman como rehén a Fenena, la hija de Nabucco, rey babilonio, la que está enamorada de Ismael, sobrino del rey hebreo. Abigail, otra hija de Nabucco, quien también está enamorada de Ismael, le promete a este que a cambio de su amor salvará al pueblo hebreo. Sin embargo los hebreos son derrotados y su templo es saqueado.
Luego Abigail se entera que no es hija de Nabucco y que Fenena -su rival por el amor de Ismael- será regenta. Abigail, impulsada por el Gran Sacerdote, trata de destronar a Nabucco y comienzan las intrigas de palacio mientras el rey se debilita y va perdiendo la razón.
Abigail asume el poder, manda matar a Fenena y encarcela a Nabucco, y los hebreos, mientras hacen trabajos forzados, piensan en su patria (aquí viene el corazo). Finalmente Nabucco se recupera y junto con un grupo de soldados fieles impide la ejecución de Fenena, libera a los hebreos y destruye los ídolos paganos. Abigail, buscando redimirse, pide perdón a todos, invoca al dios de los hebreos, toma veneno y muere.

¿Truculenta? Sí, pero no más que algunas películas que comprarías en un DVD pirata para no aburrirte un sábado en la tarde. Como dije antes, igual puedes disfrutar de la música sin conocer el argumento de la ópera, pero siempre ayuda.

Estos son algunos momentos musicalmente importantes (para mí) de la ópera:

Este es un trío -musical, tranquilos…- entre Abigail, Ismael y Fenena en el primer acto. Se llama “Io t’amava”

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Esta es un aria que canta Abigail en el inicio del segundo acto. “Ben io t’invenni”

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Aquí tenemos  un aria de Zacarías, el Gran Sacerdote, en el segundo acto. “Tu sul labbro”

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El coro de los esclavos, del tercer acto, cantado por el coro del Metropolitan Opera House. “Va pensiero”

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Y con esta pieza Abigail cierra la ópera. “Su me… morente… esanime…”

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No es, para mí, la ópera más fácil de escuchar ni la más bonita, pero forma parte de la historia  de la música y en cierto modo de la historia de mucha gente, y estoy seguro que la podría encontrar en el iPod de alguien que ahora está, en alguna parte del mundo, parado en la esquina escuchando ópera.

(Si quieres comentar algo puedes hacerlo aquí mismo, o puedes buscarme en Twitter como @Malfitan0 )

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Violeta vive la vida loca (La Traviata)

Este es el segundo post en “Parado…”. Si es la primera vez que entras te sugiero que leas antes el primer post para que sepas de qué se trata. Si estás regresando me alegra, porque significa que algo te dejó la primera visita. Aunque sea la curiosidad de ver si se podía escribir tan mal dos veces seguidas. Tranquilo, no te voy a defraudar.

Hoy te voy a sugerir “La Traviata” de Verdi. La primera vez que escuché algo de esta ópera fue a través de una telenovela que cuando era chico veían en mi casa. No recuerdo qué novela era, pero como cortina, al comenzar, usaban la obertura del primer acto (después te la presento). Tampoco recuerdo cómo llegué a saber que eso era la obertura de una ópera porque en mi casa nadie era conocedor; en fin. Varios años después, cuando estaba en quinto de secundaria, mi promoción quiso montar un espectáculo pro fondos, y decidieron hacer una versión de  “La Traviata” como ópera rock, y yo me encargué de operar parte del sistema de luces. Ahí se me pegaron un par de arias. Ahora estarás pensando “¿Y a mí qué me importa dónde escuchó este tipo ‘La Traviata’?”. Obviamente no te importa, pero me sirve como ejemplo para insistir en que hay varias formas de acercarse a la ópera y no tienes que ir al Teatro Municipal ni al cine UVK para ver la transmisión vía satélite desde el MET de Nueva York.

Comencemos como la vez pasada con un resumen del argumento. Violeta, que está gravemente enferma, da una fiesta en su casa a la que acuden varios amigos y conoce a Alfredo quien le declara su amor. Tiempo después, mientras ellos ya vivían juntos en las afueras de París, Alfredo tiene que hacer un viaje, y su padre, Giorgio, se presenta ante Violeta para pedirle que abandone a su hijo por el bien de su familia. Ella finalmente acepta abandonarlo, sin decirle a Alfredo las razones, y este jura vengarse. Cierta vez que se encuentran en una recepción ella finge estar enamorada de un Barón y Alfredo que se siente traicionado hace escarnio de ella. Luego se entera de la verdad y queda destruido.
Tiempo después visita a Violeta, quien está cada vez más enferma, para pedirle perdón y solicitarle que vuelvan a vivir juntos. Ella, a punto de morir, le entrega como recuerdo un medallón para que se lo dé a la próxima mujer de la que se enamore ya que ella estaría mirándolos desde el cielo. Hecho esto, Violeta muere.

Como ves, una ópera muy intensa y sin un final feliz pero con una música extraordinaria que ahora te presento. Algunas piezas son muy conocidas, recuerda que hasta en una telenovela la usaron.

Esta es la obertura del primer acto, una de las piezas más conocidas.

Esta es la escena del brindis (“Libiamo”). Va con subtítulos en español en este caso.

Aquí está Violeta cantando “Follie!”. En la descripción del propio video hay una breve explicación.

Esta es la escena donde el padre de Alfredo le pide a Violeta que se vaya y abandone a su hijo por el bien de la familia. No está con subtítulos en español, pero es fácil conseguir otras versiones de la misma escena.

Aquí el final de la ópera, cuando Violeta le entrega a Alfredo el medallón y luego muere.

 

Para cerrar: la ópera, como todo lo demás, no siempre tiene un final feliz, pero también, como todo lo demás, puede tener momentos extraordinarios de vez en cuando, y esos son los que yo escojo cuando quiero estar parado en la esquina escuchando ópera.

El primero

Sí, otro blog de ópera. Cuando se me ocurrió pensé escribir algo ligero, lleno de humor y referencias inteligentes y que fuera interesante leer. No lo conseguí y salió esto. En todo caso, ya que estamos, déjame que te explique qué es “Parado en la esquina”. No quiero escribir artículos eruditos explicando la ópera; de esos ya hay y seguro no me saldría bien.  Tampoco me interesa exponer por qué a mí me gusta la ópera; eso a nadie le importa.  Lo que quiero es explicar por qué a ti podría gustarte la ópera si la escuchas sin prejuicios y si sacas de tu mente los típicos argumentos en contra que siempre se esgrimen.

En este primer post quiero, al mismo tiempo, explicar los porqués a favor de la ópera y te sugiero una primera obra para escuchar. Los siguientes posts, si regresas, –si los publico– ya serán solo una sugerencia de qué escuchar con algunos datos sueltos. Ojo con eso: algunos datos sueltos, porque para biografías, bibliografías y catálogos están Google, Wikipedia y Youtube, y si estás leyendo esto seguro sabrás buscar en Internet. Seguro.

Comencemos entonces.  Lo primero que se dice en contra de la ópera es que sus argumentos son muy complicados y que son difíciles de seguir. Veamos: ¿te gustan las series? ¿Viste la primera temporada de “Game of Thrones”? A lo mejor leíste la novela. Bueno, más difícil es seguir el hilo narrativo de GoT que el de cualquier ópera. Ah, no ves esa serie.  Ok, ¿viste alguna vez “Al fondo hay sitio”? Hay más personajes y más enredos y equívocos en una hora de AFHS que en una ópera. Pongamos como ejemplo la ópera que quiero presentar hoy, “Las bodas de Fígaro” de Mozart. Ya sabes: para datos exactos de la ópera o el autor usa Google. En resumen el argumento de LBDF es este:

Fígaro se quiere casar con Susana. El jefe de ambos, el Conde Almaviva, reclama el derecho de pernada. Algunos están del lado del Conde y en contra de Fígaro y traman venganzas. Por otro lado la Condesa está a favor de Fígaro y Susana porque quiere recuperar a su esposo. Luego los hechos dan un giro sorprendente y disfraces, broches y cartas de por medio todo finalmente se resuelve.

(Al final publico un enlace del argumento completo muy bien resumido y que me demoré treinta segundos en encontrar en Internet).

Como ves el argumento no es ni más complicado ni muy diferente al de cualquier cosa que hayas leído o visto en los últimos tiempos, así que punto para la ópera.

Otro argumento que escuché varias veces es el que dice “la ópera está en idiomas que no entiendo”. Bien, yo no hablo ruso y escuché a Tatú. No me gustó pero las escuché. No hablo alemán y escucho Faun. No hablo islandés y escucho Sigur Ros. ¿Sigo? No hablo ese idioma inventado del Adiemus de Karl Jenkins y también lo escucho. Con esto quiero decir que no hace falta entender cada palabra que dicen para disfrutar de la música. Y tenemos una ventaja. Es muy fácil conseguir traducciones o resúmenes de cada pieza importante de una ópera; incluso hay en Youtube muchos videos que ya vienen subtitulados, y luego de haber entendido una vez de qué trata cada pieza no hace falta volver a pensar en ello. Solo disfruta. Por ejemplo acá tienes a Fígaro cantando con ironía “Se vuol ballare”.

También escuché alguna vez “no me gusta la ópera porque es toda sobre épocas antiguas con vestuarios antiguos”. Primero diré que puedes disfrutar de la ópera sin pensar en los vestuarios ni las épocas porque no hace falta que veas la ópera, basta que la escuches. Pero por otro lado podría decirte que así como vas al cine a ver películas de época y eso no te molesta tanto, igual que en el cine, donde hay adaptaciones modernas de obras clásicas (se me ocurre Romeo + Juliet con L. Dicaprio), también hay montajes de ópera localizados en tiempos modernos. Fíjate en este video de “Cinque, dieci, venti, trenta…” donde incluso podríamos hablar de un montaje minimalista, si también te molesta la escenografía y la utilería.

Algunos dicen esto: “no escucho ópera porque no conozco a los cantantes” ¿Sabes qué? Yo tampoco. Por lo menos no a la gran mayoría. Salvo algunos que conozco porque todos los conocen y otros porque algún amigo que sabe más me los recomendó, la mayoría son cantantes desconocidos para mí. Que eso no te asuste. Esa pose de “Ah… tal cantante en tal rol es magnífico…” o “La única versión que me gusta es la de…” déjasela a los que dicen que saben mucho de ópera. La verdad es que se puede disfrutar de la música sin conocer a ningún cantante. En este video te aseguro que no vas a conocer a las cantantes pero la música sigue siendo buena (y si conoces a alguna de ellas coméntalo).

Esos son los principales argumentos que escuché contra la ópera. Hay otros, pero menos importantes.  Lo que quería era demostrar –ojalá– que la mayoría de los argumentos son preconceptos que, si los dejas de lado, vas a poder disfrutar de la ópera tanto como de cualquier otro tipo de música. Después decide, podrá gustarte o no, o gustarte más o menos, pero date la oportunidad de ser tú el que decida. A lo mejor terminas parado en la esquina escuchando ópera.

Links adicionales:

Argumento dividido en actos de “Las bodas de Fígaro

Otro cantante en “Se vuol ballare” (para comparar)